Hoy se cumple una semana desde que comenzó la paralización de las obras en la carretera A-6050 en el tramo entre Fuensanta y Valdepeñas de Jaén, donde se está trabajando en la mejora de la vía desde hace dos años y con un presupuesto que supera los nueve millones de euros. Esta paralización es debida a la polémica que mantiene la subcontrata de las obras con UTE adjudicataria. El problema está en una deuda que mantiene esta última con la subcontrata por los extras realizados fuera del contrato de obra. Desde la UTE aseguran que están dispuestos a pagar, pero la cantidad que consideren correcta y no el millón de euros que ha puesto sobre la mesa la subcontrata.
Desde la Junta de Andalucía, a través de su delegado de Obras Públicas, Rafael Valdivielso, aseguran que esta situación no se puede prolongar más y que por tanto «hemos marcado unos plazos a las empresas adjudicatarias para que se ponga fin a esta situación y se retomen los trabajos en esta vía». Ese plazo es de una semana o semana y media y sino «tendrán que contratar a otra empresa para que continúen las obras».
Parones
«La obra de la carretera de Valdepeñas es una obra que teníamos intención de terminar cuanto antes. Ya habíamos sufrido un parón por culpa de la meterología y problemas de drenaje y ahora no podemos permitir otro retraso, sobre todo en este caso, donde la Junta de Andalucía ha cumplido y los principales perjudicados son los vecinos de Valdepeñas», afirmó el delegado.